El arte de amargarse la vida by Paul Watzlawick

El arte de amargarse la vida by Paul Watzlawick

Author:Paul Watzlawick
Language: eng
Format: mobi, epub
Published: 1983-01-01T05:00:00+00:00


SI ME AMASES DE VERAS, COMERÍAS AJO DE BUEN AGRADO

L'enfer, c'est les autres (el infierno lo son los otros). Éstas son las palabras del acto final de la obra de teatro de Sartre, A puerta cerrada. Si usted, querido lector, tiene la impresión de que hasta ahora no se ha tocado ni de soslayo este tema, de que hasta ahora principalmente nos hemos ocupado de la desdicha, por decirlo así, por cuenta propia, tiene usted propiamente razón. Es hora de que nos fijemos en el infierno barroco de las relaciones entre los hombres.

Intentemos abordar el tema con un cierto rigor metódico. Ya hace 70 años que Bertrand Russell apuntó que las afirmaciones sobre objetos tenían que distinguirse cuidadosamente de las afirmaciones sobre relaciones. «Esta manzana es roja» es una afirmación sobre una propiedad de esta manzana. «Esta manzana es mayor que aquélla» es una afirmación que se refiere a la relación entre dos manzanas y por lo tanto no tiene que ver únicamente con una o con la otra. La propiedad de ser mayor no es una propiedad de ninguna de las dos manzanas, y sería absurdo atribuirla a una de las dos.

Más tarde, el antropólogo e investigador de la comunicación, Gregory Bateson, aprovechó esta distinción importante y la desarrolló más. Comprobó que toda comunicación contiene siempre los dos tipos de afirmaciones, esto es, tiene un plano objetivo y otro de relación. De este modo, este científico nos ayuda a comprender mejor el camino más rápido de llegar a tener problemas con un compañero —el que sea, pero cuanto más propio mejor—. Supongamos que una mujer pregunta a su marido: «Este caldo está hecho según una receta que no había probado nunca, ¿te gusta?» Si le gusta, puede responder simplemente «sí», y ella se alegrará. Pero si no le gusta, y además no le importa causar un desengaño a su mujer, puede responder simplemente «no». Pero la situación (estadísticamente más frecuente) es problemática cuando encuentra la sopa horrible, pero no quiere desilusionar a su mujer. En el mencionado plano objetivo (es decir, el que se refiere al objeto «sopa»), la respuesta tendría que ser «no». En el plano de relación tendría que responder «sí», pues no quiere ofenderla. Su respuesta no puede ser «sí» y «no». Así que intentará alguna forma de salir de apuros, diciendo, por ejemplo: «Tiene un gusto interesante», con la esperanza de que su mujer entienda correctamente lo que quiere decir. Las probabilidades son escasas. Más bien se recomienda seguir el ejemplo de un marido conocido mío que al regresar del viaje de novios, para el primer desayuno en su nuevo hogar, encontró que su mujer había puesto sobre la mesa una caja de las grandes de corn flakes, suponiendo con la mejor intención (en el plano de relación), pero erróneamente (en el plano objetivo), que a él le encantaría comerlo. Él no quiso disgustarla y se propuso tragar el producto en nombre de Dios y al terminar la caja pedir a su mujer que no comprara más.



Download



Copyright Disclaimer:
This site does not store any files on its server. We only index and link to content provided by other sites. Please contact the content providers to delete copyright contents if any and email us, we'll remove relevant links or contents immediately.